
También los enanos empezaron pequeños
1970
Werner Herzog
Walter Saxer – Francisco Ariza
Werner Herzog
Werner Herzog
Florian Fricke
Thomas Mauch
Beate Mainka-Jellinghaus
Helmut Döring, Paul Glauer, Gisela Hertwig, Gerd Gickel...
96'
Un grupo de enanos que convive aislado en una suerte de institución, no se sabe si penal o psiquiátrica -o ambas cosas- queda circunstancialmente sin supervisión alguna; salvo por una especie de “intendente” (también enano) que quedó encerrado en un piso superior y con otro enano atado a un banco, supuestamente castigado por algún delito.
Así desatan la anarquía total, en un pandemonio visual bizarro y rocambolesco; probablemente improvisado y filmado -por el propio Herzog- tal cual cómo se fue desarrollando.
Entienden que el “intendente” ya llamó a la policía y que ésta está en camino, pero sólo pensar en su llegada acelera los desmanes. Rompen todo, matan animales, golpean a unos pocos enanos ciegos que viven aislados del resto dentro de la propia villa, conducen vehículos, prenden fuego lugares y cosas…
Es muy difícil de clasificar este tipo de film, más difícil disfrutarlo. Los momentos recurrentes de crudeza (no necesariamente violenta en todos los casos) con que se desarrollan y suceden las escenas harán que deje de ser “una experiencia” y que se haga -directamente- difícil de digerir. Hasta para el espectador más nihilista…
Así desatan la anarquía total, en un pandemonio visual bizarro y rocambolesco; probablemente improvisado y filmado -por el propio Herzog- tal cual cómo se fue desarrollando.
Entienden que el “intendente” ya llamó a la policía y que ésta está en camino, pero sólo pensar en su llegada acelera los desmanes. Rompen todo, matan animales, golpean a unos pocos enanos ciegos que viven aislados del resto dentro de la propia villa, conducen vehículos, prenden fuego lugares y cosas…
Es muy difícil de clasificar este tipo de film, más difícil disfrutarlo. Los momentos recurrentes de crudeza (no necesariamente violenta en todos los casos) con que se desarrollan y suceden las escenas harán que deje de ser “una experiencia” y que se haga -directamente- difícil de digerir. Hasta para el espectador más nihilista…
El film contiene escenas fuertes, algunas incluyen maltrato animal y fueron censuradas en varios países. Otras combinan esto último con la satirización de símbolos cristianos.
Herzog le prometió al elenco -un nutrido grupo de enanos que no eran actores profesionales- que si podían llevar a cabo el film saltaría sobre un campo de cactus, promesa que debió cumplir finalmente.
Filmada y ambientada en Lanzarote, Islas Canarias (España).
Blanco y Negro | Formato 4:3
65/100
